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lunes, 16 de marzo de 2020

Los Borbones ponen contra la pared y la vergüenza a la democracia en España.


"No volverá a suceder" "La justicia es igual para todos".
Desde hace un par de años, España conocía el escándalo de corrupción de la corona española con la batuta del rey heredero de Franco, Juan Carlos I. No podía esconderla porque en todos las prestigiosos medios de comunicación del mundo, se hablaba y se publicaban las tropelías del monarca.
Lo que ya conocía todo el mundo desde hace tiempo, las instituciones judiciales, la política y los medios españoles trataron de disimular con el relato de la "dignidad", la "integridad" y "la honestidad" de Juan Carlos de Borbón difundiendo el relato de gran hacedor de la democracia española, padre de la Transición, héroe del 23F y otras confusas virtudes para lavar la imagen de un presunto corrupto, evasor fiscal y también presunto jefe de la mafia en el servicio de inteligencia de España, fuera de sus asuntos mujeriegos e hijos desparramados.
Los grandes poderes españoles, no permitieron que la justicia lo pusiera en el banquillo, no se permitió que el Congreso lo investigara y así se fue de rositas.
Nadie contaba que este Borbón fuera ahora investigado por la justicia extranjera, tal como sucedió con los casos de desaparecidos y la implicación de "Willy el Niño" acusado por asesino en la Justicia Argentina, el que también anda de rositas por cuanto la Justicia Española no sólo que no lo juzga sino que además, niega su extradición.
Pero es ahora la justicia británica quien pondrá en el banquillo a don Juan Carlos y obviamente allí los españoles no nos salvaremos del gran escándalo.
Sacrificar al padre para salvar la corona. Es una larga tradición en la familia real española, como el propio Juan Carlos recordará. Es lo mismo que hizo él con su padre, Don Juan. Otro que también tenía dinero en Suiza, para seguir con la costumbre familiar y siguieron de rositas.
El rey Felipe VI, conocía desde hace años las cuentas sucias de su padre y no dijo una palabra sobre el asunto, pero con el escándalo a las puertas que seguramente saltará en la investigación que lleva a cabo la Justicia británica, vuelve a la estratégica de sacrificar al padre para salvarse a si mismo y a la corona, según dice él, renunciando a la herencia. ¿A qué herencia?
Nadie puede renunciar a una herencia que no tiene, por cuanto tal como lo enmarca el Código Civil en su artículo 991 solo se puede realizar cuando quien deja la herencia muere, y no antes. Y el artículo 990 que no se puede renunciar a una parte de la herencia y a otra no.
Y en todo caso, quien será el heredero de la fortuna incalculable y súper millonaria de Juan Carlos I, ¿la reina, las princesas? ¿y todo queda en familia? o habrá un gesto de solidaridad y patriotismo para devolver el dinero mal habido y un poco más a las arcas públicas donde deberían estar para lavar esta vergüenza.

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